En La Catedral algunos estamos tristes por la derrota del Athletic del Bilbao en la final de la Europa League contra su similar de Madrid: el Atlético. No vayan a pensar que aquí somos vascos o de alguna de esas tierras extrañas que conforman la Madre Patria. Lo que ocurre acá es peor: somos bielsistas.
Tampoco es que tengamos discusiones muy técnicas y filosóficas sobre las estrategias y la mítica de Marcelo el “Loco” Bielsa. Jamás hemos discutido si es mejor Bilardo o Menotti, y menos si Caruso Lombardi es grande o no. Pero nos fascina que los equipos ataquen: es decir, que goleen y sean goleados. Por eso, somos bielsistas.
Como decía, estamos muy tristes porque perdió contra uno de sus alumnos: el “Cholo” Simeone (no entendemos ni queremos saber por qué hace unos años quedó de último en el campeonato argentino con el River Plate de Abreu, Falcao y Alexis Sánchez ni por qué no pudo el semestre pasado con el Racing de Teófilo, Gio y esos otros, pero reconocemos que fue un justo campeón de la Europa League con el “colchonero”).
Sin embargo, la verdadera tristeza no está en la derrota. En varios decenios de ver fútbol sabemos lo que significa perder y hemos llorado y sufrido en muchas finales. Pero con Bielsa es diferente. Hacerle tanta fuerza al Newell’s de la Libertadores del 92, a la selección de Argentina del mundial del 2002 y de la Copa América del 2004, a la selección de Chile del 2010 (lloramos mucho con el error de Bravo) y, ahora, a este Athletic de Bilbao nos ha dejado desgastados.
Difícil que otro equipo sólo con jugadores vascos pueda llegar a una final como la que alcanzó el equipo de Llorente, Muniaín e Iturraspe. Difícil pensar que el Athletic vuelva a tener otra oportunidad como ésta de alzar una copa europea. Y, aún más difícil, que nuestro querido Bielsa, con su sudadera dominguera, consiga acercarse a gritar campeón otra vez.
Pues, a pesar de la cantidad de bielsistas que hay, como nosotros, el “Loco” no gana nada desde el 2004, cuando ganó la medalla de oro en las Olimpiadas de Atenas y el Pre-Olímpico Sudamericano Sub-23 con la selección de Argentina. La verdad, Bielsa, además de esos torneos, sólo ha podido ser campeón de tres ligas en Argentina: dos veces con Newell’s Old Boys (1991 y 1992) y una con Vélez Sarfield (1998). Bielsa, para nuestra tristeza, nunca ha ganado un torneo importante.
Pero como a los hinchas y, sobre todo, a los que escriben en este blog no nos importan tanto los resultados como el “buen juego”, las ilusiones y los goles, somos bielsistas y lo seremos hasta nuestra muerte o hasta que él se retire.


